jueves, febrero 04, 2010

vacaciones


estaba echando humito el volcán cuando llegué


se nota que estoy llegando de descentralización poética puerto varas, verdad?


un lago que empieza a agonizar pero que sigue igual de impresionante (el Villarrica)


bajando a los posones o pozones dependiendo del cartel (me encantan estas termas por ser rústicas y no tan pitucas)


en la noche todo pasando en los posones o pozones


ya relajadita con mi tía favorita y mi hermana del alma


aquí voy a plantar mi quillay


aquí ya lo planté


converso con la señora de la comarca


saludos desde el Caburgua

miércoles, febrero 03, 2010

el sur

Hoy hace una semana que terminó el club y ya me parece que eso me pasó en otra vida. Fue un año de trabajo que se concretó en casi cuatro dramáticas semanas. Y ya pasaron, ahora hay un cantidad de material que necesita ser analizado, aparte de las ganas que siempre tienen su poder de transformación. Ahora queda el trabajo interno que anticipa el trabajo externo. Ale se tiene que ir un rato para adentro.
Pero antes un breack, antes una parada, una pasada de ojos por el verde y una sumergida en las aguas jóvenes de los lagos del sur de Chile. Tener amigos, tener parientes, explayar la persona entre las personalidades. Tomar un bus desconocido hacia una ciudad desconocida y depositar la presencia en un lugar sembrado de rosas y sorpresas; Puerto Varas, descentralización poética, encuentro de poetas para saciar la sed de todo tipo.
Yo lo echaba de menos, les parece raro? echaba de menos las maratónicas lecturas coronadas por las maratónicas tomateras. En tres días de despertar molida y despeinada, compartiendo el baño con otros también molidos y despeinados te vas como encariñando, ya le reconoces las ojeras y te anticipas a sus quejas.
Cualquier persona es un universo pero un o una poeta es además un universo complejo -en expansión- y yo disfruto entre esas energías enredadas y originales. No me molesta lo que a todos los poetas les molesta de sus pares, al contrario, yo disfruto con sus ínfulas y sus ambigüedades, me alegra muchísimo llegar a comprender un ápice de su creatividad y su mirada del mundo. Tal vez ese sea mi trabajo; percibir, no juzgar, para eso hay expertos suficientes.
Por eso digo con algo de contento y una pizca de asombro abrumado; mi campo de trabajo se extiende por todo Chile, para lo que hago no hay un lugar mejor que éste.

No me gusta empezar con los rankings tontos de lo mejor y lo peor. Para mí todos tienen un valor científico, sí, científico-poético. Pero obvio que tengo mis preferencias personales y yo adoro una poesía que me transporta a otro mundo, una poesía que yergue con su lenguaje y su imagianción un mundo paralelo tan real como este otro. Esta vez me gustó mucho la poesía de Jorge Velásquez (chiquillo nacido el glorioso ano 72 gual que yo), un caballero chilote que tiembla tanto cuando recita que el público se estremece ante la posibilidad de que no le sea posible llegar al final de la lectura. Su libro Guaitecas (editado con gusto por Editorial El Kultrún) es una investigación poética sobre el viaje, el ir y regresar, más que ambientado; experimentado en navegaciones por entre medio de las islas, canales, bahías, mar abierto y tanto otro paisaje externo que le habla a uno de los paisajes que van por dentro, de los ires y venires que se efectúan en el interior a lo largo de los años, sin la prisa de la carrera porque es un camino y la escritura tiene su proceso que corre paralelo al proceso vital, que a veces se topan, son similares pero distintos.
Qué agrado leer esos versos pausados -no por eso ausentes de pasión- esa poesía decantada que no sólo basa su solidez en el uso original del lenguaje sino en una investigación previa que se nota que ha sido seria. Aquí tenemos vena de sangre y vena de tinta...ah y vena de agua, de viento y vena de tiempo.
Yo amé este libro porque uno lo puede leer como un libro de la suralidad pero es dificil quedarse ahí no más porque transmite orgullo y propiedad, uno siente que Guaitecas es el único lugar que queda en el mundo y es en ese momento que el sur se me hace universal.

Disculpen, no tengo fotos del encuentro (habría tanto que contar todavía de él)

Ahora estoy frente a don volcán que empieza a mostrar su sombrero de humo y su falda de nieve. Esta noche fui casi nada a merced del aguacero pero ayer la madre lago se portó muy generosa...

miércoles, enero 27, 2010

partiendo

Estoy a punto de tomar el bus al sur y no puedo evitarlo, tengo que meterme al blog y esparcirlo por la red: la periferia de Santiago está lleno de talento, repleto de sueños hemosos y de niños y jóvenes valientes. Las muchachas valerosas y sensibles hacen nata un poco más allá de Plaza Italia. La esperanza brota con apenas un poquito de agua, un dedal de poesía y surge la esperanza sin remedio, gratuita, maravillosa.
Bien por ustedes, chicos de Lo Valledor, me enseñaron mucho, me dieron el doble que yo les di.
Los tengo cerquita cerquita de lo más cercano que tengo, me llevo sus poemas para tenerlos un poco más. Me voy un ratito al verde a procesar...cómo darle cauce...la palabra que construye y sana.
Santiago de Chile

martes, enero 26, 2010

ángeles




Santiago de Chile

domingo, enero 24, 2010

feedback - compartir el alimento

“El club me enseñó hartas cosas que yo no sabía. Como los ONCES. A ellos no les importaba como quedaban, todo para ellos era bueno. Yo vine acá por una amiga y me gustó, por eso me quedé y no me quiero ir. Cuando vuelva de mis vacaciones volveré para quedarme hasta que termine.”
Génesis Belén

“Me ha parecido bien, porque es divertido, aprendimos a hacer papel, aprendí a hacer cuentos. Me gustó todo lo que había. Me caen bien todos. Me quedaré con la medalla y con el amor de todos.”
Johan

“El club es bueno porque tiene todos los materiales que se necesitan para trabajar, el apoyo también. Ser poeta nos ha gustado y creo que ahora seremos mejores poetas”:
Isaac y Alan

“El club es bueno porque he aprendido mucho. Papel y onces. He entendido más sobre el respeto entre los seres humanos. Los tíos son buena onda porque nos ayudan a hacer las actividades que nos enseñan.”
Sandra

“Yo vine primero por la pura piscina y después me fui interesando en verdad. Porque es entretenido; los poemas, los tíos, las tías, mis amigos. Aprendí a hacer poemas y yo no sabía. Ahora seguiré haciendo poemas, creo que de amor. A mí me gustaría que siguiera el Club.”
Emilia

“Nada. Los tíos son bacanes, hacen reír mucho. No me gusta cuando nos retan. Me gustó el plantanimal, en especial con el tío Vicho. La actividad que menos me gustó fue el teléfono y la que más me gustó fue hacer ONCES con el tío Miguel. También me gusta jugar a la escondida, me gustaría venir todos los días porque siempre está el tío Miguel y por los lápices que hay hartos. Me gustó cuando hicieron la actividad con las imágenes (de poesía visual). Me gusta ser poeta.
Matías

“Lo que más me gustó del club fue todo. Hacer papel, eso nunca lo había hecho, ahora aprendí. Tal vez a no tener vergüenza y también hacer poesías. Le doy gracias a todos los tíos”
¿?

Santiago de Chile

sábado, enero 23, 2010

zoo



Hoy disfrutando de una merecida caña después de un merecidísimo carrete de fin de proyecto. Tomando agua y pensando positivo. Pero la cabeza me da vueltas y no sólo por la caña. Demasiadas impresiones, increíbles felices coincidencias, derrotas que son un éxito, el sabor del desafío superado con dignidad y ni rastro de incurables heridas. Sólo la herida de que se hizo corto, el tiempo que estuvimos trabajando con los niños concluye y siento que recién está empezando.
Ayer en el zoológico éramos los más felices de la tierra, no hubo otro mayor lujo en el día de ayer que el club de poetas fuera al zoológico. Si alguna vez supe lo que era un niño contento, ese concepto ha cobrado una nueva dimensión.
Tenía mis dudas, toda la semana rumié la idea del paseo con cierto temor de que quedara alguna…cuestión problemática. Los niños nos han probado insistentemente, hasta dónde llegan los límites de los tíos. Se puso a prueba mi vocación al tener que aceptar el papel de generala, la que los contiene. Resulta necesario reflejar y proyectar de vuelta lo que la situación exige. Estar más allá del ego y el protagonismo; el niño debe ser el protagonista y yo quiero ser a lo más la maestra Corales. Facilitadora.
La confianza ganada durante dos semanas se vio afectada por la promesa rota del almuerzo. Eso alteró mucho la dinámica de grupo y hubo que empezar de nuevo, pasamos ese momento en que los grupos más aprietan antes de soltarse de una vez. Tenía mis dudas. Pero la confianza depositada no sufrió desilusión; los niños se portaron fantástico, estoy orgullosa de ellos, eran los niños con más estilo de todo el zoo. Los más felices.






Santiago de Chile

lunes, enero 18, 2010

el cambio


Hace unos días tuve un extraño pero revelador sueño. Soñé que era una casa de varios pisos. No estaba dentro de la casa sino que yo era la casa. Mi perspectiva era la del techo o la ventana. Y de pronto me movía, me movía con lentitud pero con el impacto de un temblor. Sentía como mis propios cimientos se elevaban para dar un paso y girar. Girar hacia la izquierda, dar una vuelta completa. El vértigo subía por mis caños y se apoderaba de mis azoteas, venía desde abajo un desenraizamiento profundo que me obligaba a moverme. Una casa que se mueve, que gira y no puede evitarlo.
Ese era un sueño del cambio, de un cambio sustancial.
Y ayer, ridícula pero ejemplarmente, ganaron las elecciones en Chile los que estaban por“el cambio”.
Nunca pensé que me afectaría tanto. De hecho, a veces pensaba con liviandad aquello de que los pueblos tienen los gobernantes que se merecen y que si Chile quería a P. había que dárselo. Igual fui a votar disciplinadamente, consciente de que es una vergüenza atroz tener un tipo así gobernando en La Moneda y, por supuesto, por los hermanos del resto de Latinoamérica, que están en una parada muy diferente a los chilenos y hay que apoyarlos por el futuro del mundo, por la simple razón de que el capitalismo salvaje es mortal para el planeta tierra. Otro mundo es posible etc etc. No es que la otra opción abogara realmente por ese otro tipo de mundo pero al menos había una tendencia en esa dirección. Pero estaba ya agotada, aparte de las traiciones, felonías, falta de liderazgo y tanto otro mal con que azotaron durante 20 años al país.
Los amigos no chilenos que me leen se preguntarán por qué me afecta tanto que gane la derecha en mi país, en Alemania la Merkel no lo ha hecho del todo mal, verdad? Pero es que yo me acuerdo. Me dicen que gana la derecha y se me vienen los militares a la cabeza, la violencia, la represión, los prejuicios, el descriterio, el valor nulo a la diferencia. La pacatería. Ignorancia, tanta cosa fea. Es mi experiencia, sorry.
Me viene el trauma y me dan ganas de escaparme con la herida a cuestas a lamérmela en una esquina a solas. El niño quemado siempre le va a tener miedo al fuego. Me puedo hacer la tonta, me puedo hacer la valiente, el miedo estará dentro de mí y los que no lo conocieron no pueden juzgarlo. No saben lo que es la derecha en el poder. Ahora son dueños de todo, al menos se cayeron las caretas.
Entonces me fui a verlos, a los fachos celebrando en la Plaza Italia, como nunca celebraban los fachos con banderas chilenas y estrellitas de colores en la Plaza Italia. Ya no tenemos bandera, la cooptaron, ver una bandera chilena siempre me recordará a los fachos celebrando su triunfo en la Plaza Italia. Eran los más pobres y los más ricos. Estaban celebrando juntos, casi me emocioné. Ese fenómeno tan extraño de los “desclasados” que votan por el patrón. Es que la hicieron de lujo, fue una jugada brillante dar la impresión de que desaparecía la desigualdad con las tarjetas de crédito. El pobre cree que porque puede comprarse el mismo auto que el rico –aunque sea a 120 años de pagarlo en cuotas- es igual a él. Por eso hay que arrimarse a la plata para que haya más plata, mis poetas del club me lo dijeron bien clarito hoy día.
Dónde quedó esa consciencia casi mitológica del pueblo chileno, no me digan que empezó a agonizar en la dictadura para terminar exterminada durante la democracia. Ahora hay que pagar. No se puede discursear una cosa e implantar otra. Ahora empezaremos a darnos cuenta que desarrollo es algo más complejo que las macrocifras. Ojala no sea demasiado tarde después y todavía contemos los chilenos con algo que sea chileno.
Por mi parte, yo casa decido no meter más la cabeza bajo la arena.


así iba yo, obligando a mi sombra a seguir a los votantes que sabían


una parada en la esperanza, pero estaba cansada


de ésto viene harto con el cambio; ferias y pistolas


la doña bandera cooptada


el celular ya no es de palo


los enanos con P.


los autos y las minas como sello nacional


al fin la banda...

Santiago de Chile, bonjour tristesse